Vistas de página en total

jueves, 25 de octubre de 2012

Infierno.



Pierdes a la persona que más quieres, te das cuenta de que eres una máquina de hacer daño. Te quedas muerta sin comer, sin dormir, sin ganas de nada, te caes al infinito dolor sin  comienzo, sin fin. No te quedan sentimientos. En ese momento no te queda nada

Remontas el vuelo con ayuda de tus amigos, te decides a cambiar y lo va consiguiendo. Día a día vas haciendo avances. La echas de menos, haces el gilipollas arrastrándome, se van calmando las cosas y sigues cambiando. Vuelves a hablar con ella poco a poco… las cosas van mejor. Le diagnostican cáncer a tu padre, el mundo se te echa encima. Tienes miedo, pánico a que tu padre le pase algo, piensas que no es justo, por mucho que te desahogues no te pueden comprender. Te decides a seguir adelante, estudiar todo el verano mientras sigues con la relación de “pareja” con sus más y menos, a veces te hace perder la cordura con tanto cambio pero la quieres como el primer día, te quieres cerrar pero tienes el problema de que funcionas emocionalmente por impulsos que te hacen sentir, tu corazón es demasiado grande, no tienes autoestima, ella no quiere volver porque tiene miedo, decides esperarla mientras pasan los días monótonos del verano. No tienes autoestima te culpas de todo. Te examinas y apruebas.  Vuelves con ella pero sigue habiendo miedos te sientes gilipollas, te sientes a veces un juguete porque tiene todo el poder sobre ti. Pasa el aniversario… días después te vas a Madrid a ver a tu padre pero en vez de estar feliz con él a tu padre le da un ictus, lo ves entre la vida y la muerte. Lloras… Dolor. Miedo. Oscuridad. Llantos sin control, odio a dios si existe, sentimientos vengativos y ahí está ella para ser tu medicina.. Tan solo hubiera necesitado verla pero no fue posible… Tristeza, soledad, tu padre no volverá a ser el que era. Nadie puede comprenderte, ¿Cómo te encuentras?. Viva pero mi corazón está podrido y muerto. Este es el resumen de mis sentimientos, que soy ahora, NADA.

Clara

2 comentarios:

  1. Tu y yo alguna vez fuimos grandes amigas, quiero que sepas que no te guardo ningún rencor y me gustaría ayudarte y que me dejases contactar nuevamente contigo

    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  2. para qué carmen? no quiero volver a cometer ua y otra vez mismos errores

    ResponderEliminar