Vistas de página en total

viernes, 17 de febrero de 2012

Soledad


Soledad

¿Qué me hace estar así?... Muchas preguntas que es difícil encontrar la respuesta. Todos estamos en constante movimiento y cambio, nada es eterno, el devenir gobierna este mundo. En los inicios las relaciones humanas son perfectas, idílicas no existe el daño, hablando de grandes conexiones en los principios te sientes bien contigo misma al tener algo así, algo que te llena emocionalmente. Pero las relaciones humanas profundas son complejas, nadie dijo que fueran fáciles. Me siento verdaderamente gilipollas a veces por dar tantos a las personas, siempre he sido más de dar que recibir y no me importa. Pero una se cansa de sufrir, una se cansa de que le rompan el corazón, una se cansa de ser un juguete. Estoy muy cansada. Ya nada es lo que era, mi relación con mi mejor amiga fue idílica pero ya no es lo mismo, demasiado dolor y sufrimiento en pocos meses, era una conexión que me llenaba, era una persona que me comprendía mejor que nadie, que no me daba miedo que me conociera pero las cosas han cambiado y ahora estoy cerrada. Ella tiene su vida y yo la mía, aún nos unen cosas pero nada es lo mismo, me costaría mucho volver abrirme a ella. Por otro lado mi relación con mi alma gemela no está bien, tampoco mal, pero hecho de menos tantas cosas, hecho de menos nuestra conexión de antaño, esa perfección, esa felicidad sólo tengo que aceptar que ya no es lo mismo y que hemos cambiado, que ya no tenemos la necesidad de hablar 12h diarias, pero duele. Supongo que la distancia nos ha pasado factura que no hay nada perfecto y lo  nuestro fue perfecto en el inicio pero ya no. Nada en mi vida aspira a la perfección. Cada vez estoy más convencida de que nací para sufrir, de que la felicidad no está hecha para mí, es algo que cuesta aceptar pero es así. Tengo un sentimiento de vacío muy grande, de incomprensión, de no saber que hacer con mi vida, de no saber que querer, me siento encerrada en mi misma y no tengo ganas de nada. No hay nada que me ilusione, que me llene. NADA. No tengo motivación por nada me siento encerrada en esta cárcel, llamada mundo. Y es que cada vez estoy más cerrada y difícil de conocer, pero bueno nací rara, moriré rara e incomprendida… A veces pienso que me desconozco, cada vez tengo menos ganas de dar de mí porque solo obtengo dolor.